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En la gráfica podemos apreciar el drama que se vive diariamente en las carreteras y autopistas del País. Estos “criminales”, especies de “agentes 007”, encaramados sobre sus máquinas de muerte, se desplazan sin consideración hacia nadie, a velocidades prohibidas, sobre todo por la Autopista Regional del Centro, causando muertos, heridos y daños al patrimonio propio y ajeno. En días pasados nos tocó trasladarnos hacia Los Teques y gran parte del trayecto lo hicimos por el hombrillo a 100 K. P. H., pero de repente, detrás, una gandola inmensa, cargada hasta los “tequeteques”, comenzó a presionarnos con su corneta, el cambio de luces y con el sonido repetido de su freno de aire, para que pisáramos “la chola” a fondo. Esta situación se repitió varias veces con diferentes gandoleros, hasta que por fin nos salimos en el peaje de Las Tejerías. ¿Y las autoridades? ¡Bien gracias, saludos te mandaron ¡
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Con relación al resultado adverso que obtuvo el SI en el referendo mucho se ha escrito y se seguirá escribiendo durante mucho tiempo, años seguramente.
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Sin Miedo. Los Mitos del 2D |
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Es común que nosotros los latinoamericanos seamos tan emocionales y busquemos explicaciones inmediatas ante las realidades sin hacer mucha reflexión. Es así que se ha enriquecido nuestro tesoro mágico religioso, nuestra tradición oral. Aquí presentaré algunos nuevos mitos que con el tiempo, más que mitos, probablemente sean recordados como chistes y puedan ser contados en fiestas o velorios como es nuestra costumbre.
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Fiebre de Las Motos Locas |
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En el occidente de Carabobo se ha desatado una epidemia: la “Fiebre de las motos locas”. Este terrible flagelo ha tenido gran auge en nuestro municipio Bejuma. Ocasiona, entre otras calamidades, intransitividad, ansiedad, fobia de transitar o manejar por las calles de Bejuma, estrés, adicción (Casos de personas que no paran de andar en moto), mareos, taquicardia, accidentes que producen heridas peligrosas y en los peores casos la muerte.
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No se imagine el lector que el título de esta columna tiene algo que ver con mala suerte. No. Me refiero al líquido blanco que segregan las ubres de las vacas, el cual se nos ha hecho tan escurridizo en estos últimos meses.
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